Para Freud la pulsión es un estado de satisfacción, lo que por el contrario el deseo se refiere a una instisfacción; la pulsión logra satisfacerse y es por ello que Lacan dice que el sujeto es siempre feliz a nivel de la pulsión.
El deseo designa una falta, mientras que en la pulsión hay una felicidad que no se conoce a sí misma. La pulsión es algo en donde el hombre satisface positivamente, pero le causa malestar o sufrimiento; es común cuando el paciente llega con la aspiracion de ser felices, lo paradójico es, que si bien ya han encontrado una cierta felicidad y bienestar en su proceso ¿por qué demandamos más?, ¿acaso nunca estaremos satisfechos con algo? y ¿siempre estaremos en falta?
Tomado de: bernaltieneunblog.blogspot.com
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