domingo, 12 de septiembre de 2010

20 Conferencia: La vida sexual de los seres humanos (1916-1917)

Nuestro autor (Sigmund Freud) inicia hablando de algo que en la época se torna impío o mas bien, como él lo llama, "indecoroso" cuando se refiere a lo sexual, aquello de lo que no le es permitido o no es bien visto en la época hablar; sin emabargo, es preciso aclarar algo que compete a la sexualidad en sí, el acto sexual, cuyo método es utlizado aparentemente solo para la reproducción, pero que es indispensable enunciar que una de las funciones de este método es tambien para la obtención de placer. Por ello, hay grupos que se alejan de lo habitual, por ejemplo, tenemos a dos del mismo sexo que pueden excitar sus deseos sexuales renunciando a la reproducción. Freud se refiere a ellos como peversos.

Pero, es pertinente aclarar que no se refiere al nombrarlos de perversos en el mal sentido de la palabra, más bien, los llama así a aquellos que: han mudado de objeto sexual (osea el sexo opuesto) y aquellos que principalmente se alteró la meta sexual (el coito), entre estos estan los masoquistas, sádicos, vouyer etc. y por último es necesario saber que hay unos que encuentran su satisfaccion en lo real y hay otros que pueden sustituirselos o encontrarlos en la fantasía.Sin duda alguna este es un campo de fenómenos (situaciones) como cualquier otro, donde se comprende las conformaciones patológicas y normales de la sexualidad.

A diferencia del perverso, el neurótico abarca síntomas sexuales sustitutivos para su satisfacción , incluyendo la "satisfaccion sexual" en las necesidades perversas. A diferencia de la neurosis histérica, por ejemplo, podemos ver que los síntomas de estos, se hacen en los sistemas del órgano del cuerpo, (en comparación a los perversos que quieren sustituir los genitales por otros órganos) y en los cuadros de neurosis obsesiva aparecen síntomas de los cuales éste quiere defenderse contra los deseos de satisfacción y esta satisfacción se vuelve hacia la persona misma (produciéndose una automortificación), un claro ejemplo es la masturbación. Estos síntomas, (advierte el autor) deben de situarse en el inconsciente de ellos.

Todas las inclinaciones perversas arraigan en la infancia, pero desde este mismo desconocimiento se ha producido en el niño un propósito de prohibir y desalentar toda práctica sexual en él, conformando un ideal, una vida asexual, creando una imagen de inocente , puro y tierno, y en caso de desacuerdo se verá acusado como un sacrilegio. Es por esto que se adquiere una creencia de que de repente a los 12-14 años se despierta la vida sexual, pero en el cual Freud, afirma que lo único que se despierta es la función de reproducción.

Para esclarecer más la vidas sexual en el niño, nuestro autor introduce el concepto de líbido, como la fuerza (o energía) con la que se exterioriza la pulsión (el impulso sexual en los seres humanos). Un niño con hambre nos puede ilustrar esta definición, como una pulsión de nutrición. Basándonos en este mismo ejemplo se puede ver cuando recibe el alimento expresa satisfacción y cómo el niño a traves de otras zonas de su cuerpo recurre para producir placer (en este ejemplo recurre a la boca, a la zona oral) y posteriorimente va encontrando que la retención de esfínteres es utlizada para una mayor ganancia de placer y una especie de regalo a las personas que va distinguiendo y apreciando.

En efecto, si el niño tiene una vida sexual, no puede ser catalogada de índole perversa por que no ha abandonado la meta de reproducción, justamente llamamos perversa a la práctica sexual cuando ha renunciado a dicha meta y persigue la ganancia de placer como meta autónoma.

Siguiendo con la vida sexual en el infante, alrededor del 3er año de vida empieza a investigar la sexualidad, sin embargo, la diferencia de sexos no arranca de manera innata, éste empieza en el varón atribuyendo al otro sexo un órgano genital igual, pero cuando se da cuenta que no es así, que la niña no tiene un órgano genital visible, el varón siente un temor, al cual llamaremos "Complejo de Castración" y Referente a la niña a causa de no tener un pene visible se produce la "envidia al varón". Posteriormente, el niño a medida que va creciendo, cada vez se va aproximando al conocimiento de los hechos sexuales gracias a la curiosidad y el deseo de saber.

Es imprescindible no oir que el psicoanálisis extiende de manera inusual el concepto de lo sexual, pero al contrario, a través de esta tesis fué adecuado abarcar el tema de la sexualidad humana, ya que el psicoanálisis le ha devuelto a esta misma, su extención correcta.

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