miércoles, 27 de octubre de 2010

El 2do tiempo del Edipo en Lacan.

Vale la pena aclarar, que cuando Lacan habla de madre o padre, son posiciones que puede ocupar un personaje, por ejemplo: en la relación primordial (relación dúal, ilusoria y como aquel personaje que ocupa una ley caprichosa) podría estar constituida por un padre e hijo, en esta situación, el padre podría estar representando en la función materna.

En el segundo tiempo del Edipo, se presenta otro personaje que da vueltas por fuera de la relación primordial (madre-hijo), que molesta y quiere tambien que le dirijan una atención hacia a él, esta persona es: el padre, este sujeto es aquel que priva en dos sentidos, al niño y a la madre, por ello, es necesario que veamos claramente que sucede con la intervención de éste tercero en cada uno de estos dos personajes:

A) el niño: deja de ser el falo de la madre, ve que ésta prefiere a otro que no es él, por que supone que él (el padre) tiene algo que no él tiene.
B) la madre: la privan de su falo, ese objeto que la hace sentir completa, sin embargo, para que haya una privación efectiva, el padre deberá quedar ubicado totalmente dependiente al deseo de ésta, si sucede al contrario, la madre seguirá siendo fálica.

Si bien hay una pérdida de valor fálico para el chico, en la madre se conserva, sólo que se desplazará a otro objeto, al padre, ya que la madre tambien es mujer.

Es necesario que diferenciemos dos términos (o situaciones) en que el chico, tras la parición de otro personaje, se presenta una pérdida de valor fálico: el Colapso narcicista y la Castración simbólica. El primero hace referencia a la pérdida del Yo Ideal: cuando nace un hermanito y éste pasa a ser el preferido (éste otro pasa a ser su falo). La segunda situación que se puede presentar es la castración simbólica, ésta se caracteriza por que el niño reconoce en la madre que está en falta y ella deberá buscar en otra parte otro objeto, por tanto él dejará de ser su falo y se podrá constituir como una entidad independiente.

Entonces, la castración simbólica consistiría en la instauración de falo, como algo que está por fuera, que no se puede poseer a su solo arbitrio, sin embargo, nos preguntaremos ¿por que castración simbólica? a continuación explicaremos brevemente que se plantea frente a esta expresión: primero que todo se designa la palabra castración en sentido metafórico, no nos estamos refiriendo a un corte como tal de los genitales, si no a la separación de la diada madre-hijo y por ende un corte o pérdida, en este caso el chico se separa del falo y ya no se identifica con él (deja de serlo). Siguiendo en este orden de ideas, la palabra simbólico, alude a que no es real, que algo se transpuso y esta en otro orden y accedemos a ello por medio del lenguaje; y por ende la expresion castración simbólica nos remite a una representación de corte como tal en la relación madre-hijo,  o en palabras de Lacan: "La castración no es real, sino simbólica y concierne a un objeto imaginario, el falo".

Hasta el momento, hemos pasado someramente por varios conceptos a través de éste recorrido: lo primero fue nombrar al padre, como aquel que priva en dos sentidos, el valor fálico del chico a partir de dos situaciones que se pueden presentar generando así un colapso narcicista o una castración simbólica y hemos definido claramente ésta última situación, en la cual el padre va desempeñar su papel de "la función paterna", pero ¿cómo sucede dicha función? demos un vistazo desde el planteamiento de Bleichmar:

En el segundo tiempo del Edipo el padre no se está constituido en el orden de lo simbólico, la pregunta es, ¿por qué? respondamos a través de una representación relacional que hace el chicode la madre con respecto al padre, es decir, el padre tiene ciertos atributos similares a la madre, de aquella que un principio dicta la ley y no está representado en la misma, por que ella es la ley (una ley total y/o caprichosa), tambien se da por que aparece el padre como falo, ya que para el chico, desde su subjetividad, es aquel que lo desplaza del deseo de la madre y por lo coloca como un otro, no en tanto ley, sino como un semejante con el cual rivaliza, el cual le hace una prohibición, caractrizado por un "no", tanto para el niño que no se acostará con su madre y tanto para la madre que no tendrá mas a su hijo (su falo), él se verá como un "padre terrible".

Sin embargo, el niño al dirigirse a su madre encuentra que hay un Otro, Otro como el lugar de la ley, a la cual la madre deberá de someterse, sin embargo, es necesario aclarar que no es el paso de la dominación de la madre al padre, sino que consiste en la instauración del falo que está por fuera de cualquier personaje (tanto para el padre como a la madre). Así pues, se instaura la Castración simbólica, como una posición o lugar, el  lugar del padre simbólico, como aquel que desempeña un corte de una unidad y se ve representado como una ley ¿cual? La "prohibición del incesto", por ello la madre ya no se identificará como la ley y el padre se volverá promotor de ésta.

Ahora ya tenemos al padre como promotor de la ley y no sólo eso, ya el chico pasará de ser falo a falo simbólico, por lo tanto en la teoría denominarán la expresión en el "Nombre de Padre" que designa cómo se inscribe en la subjetividad del chico la posición paterna.

Antes de que terminemos con éste pequeño fragmento, aclaremos dos cosas: primero hay que tener en cuenta que el padre, la Castración simbólica y la ley coexisten, es decir, no pueden existir el uno sin el otro y por último, para que haya una verdadera castración simbólica se requiere:
- Un padre tendrá que ser igual de importante a medida de que la madre quisiera conservar su papel.
- El padre más fuerte y autoritario no es el más apto para producir la castración simbólica, un padre deberá intervenir en el otro haciendole ver que no es el amo absoluto, el otro tiene que aceptar tambien su ley.
- El padre a su vez, tendrá que aceptar su castración, como dependiente de algo que está por fuera (o exterior) a él, eso que esta por fuera es la madre.

Un claro ejemplo del estadío del espejo, planteado por J. Lacan

domingo, 24 de octubre de 2010

Concepto de falo en Freud y Lacan.

Empezemos aclarando que podemos hablar de falo, en cuanto el teórico conceptualiza la creencia del chico de falo, no es que dentro del léxico del niño esté como tal el concepto de falo, somos nosotros, quienes teorizamos tal concepto y lo nombramos de tal manera. Ahora bien, haciendo una digresión entremos al concepto que nos compete como tal, el falo. El concepto fálico hace mención a dos caras que nos incumbe dejar claro: como algo en la subjetividad del niño al pene y del lado de la teoría como la falta misma.

Comenzemos con el concepto de falo en Freud. Él toma éste termino como el pene, aquello que: "para ambos sexos, solo un genital, el masculino es tenido en cuenta" es decir, que solo hay un órgabno para denominar la diferencia sexual, el órgano maculino, sin embargo, no quedemos con esta vaga concepción como si fuera un postulado somero, por supuesto Freud describe el falo en su teoría reconociendo dos momentos en la fase fálica:
- El primer momento, con la creencia del niño que todos tienen pene.
- El segundo momento, donde  el pene es un presente, existente, pero se puede perder.

Podemos ver que desde el segundo momento en la fase fálica, aparece la angustia de castración en el varón, ya que, como piensa que está dotado de pene, no niega la posibilidad de perderlo y cree que la niña no lo tiene por que lo perdió, es decir, en el caso de la niña, ella cree que está incompleta. El pene es visto como presencia por el varoncito, lo cual se define en relación a una ausencia posible y viceversa, una ausencia con respecto a una presencia supuesta.

Entonces podemos ver que fálico en Freud es tomado como algo que completa, o ás bien como algo valioso y la castración como una incompletud o que no tiene un valor (no es tomado como valioso), es decir, que el falo es lo que completa, aquello que denomina al sujeto como alguien superioir y por lo tanto, influye en el narcicismo, como una consecuencia de tenerlo o no tenerlo.

Ahora empezemos con Lacan. Éste autor no solo retraduce a Freud sino que transforma e incluye términos con respecto a otras disciplinas, como es vista y notoria en su teoría, la linguística estructural, como algo fundamental que lo lleva a describir, por ejemplo, al inconsciente como una cadena de significantes. Para explicar mejor a Lacan hablemos de dos aspectos fundamentales los cuales son imprescindibles a la hora de toparse con dicho autor, éstos son: Simbólico e Imaginario.

Imaginario: Se habla de imaginario cuando es algo algo en sí mismo, es fijo y no depende de otros elementos.  Ejemplo: la imagen del chico en el espejo.
Simbólico: Por el contrario, lo simbólico no depende sí mismo, no es fijo y se puede reemplazar con repecto a otros elementos. Ejemplos: Soy tío por que tengo un sobrino, o aún mas claro, un elemento con el cual se privilegia en el psicoanálisis, el lenguaje.

El falo en la subjetividad aparecerá: 1. como una representación estructurada en las leyes de lo imaginario o 2. en el orden de lo simbólico. Así pues no hablaremos de falo como representación-pene (cómo lo prsenta Freud) sino, desde la teoría que caracteriza el Edipo y su relación con los personajes:

1. El falo desde un cáracter imaginario: Es notorio éste caracter en dos relaciones que hemos visto en el primer tiempo del Edipo: en la relación especular o mas bien, en el estadío del espejo, cuando el niño ve su reflejo como una Gestalt, es decir, como una imagen completa, perfecta en todo sentido y en la relación primordial, en la que el niño completa a la madre, siendo su falo, el cual la hace feliz.

Pero antes de adentrarnos al concepto de falo desde un caracter simbólico, preguntémonos segun lo anterior si: ¿en un primer momento la falta no está planteada? la respuesta es taxativa, sí, solo que está implícito, podriamos decir que inconsciente, ya que al sentirse en la categoría de completo con respecto a su imagen especular tambien hay una cateogria de incompleto y lo mismo pasa en la relación primordial, el niño ve que la madre está en falta y por tanto se vuelve su falo para hacerla completa.
2. El falo desde  un caracter imaginario: Lacan explica lo siguiente. La causa del falo en tanto simbólico se da por una instauración de la falta, aún así,  lo ausente (esa falta) puede ser sustituido por otra cosa, ya que no es fijo y por lo tanto él no es el falo (el chico) y se puede reemplazar. Esta característica de falo tiene los ciertos atributos, éstos son: algo que se puede tener pero no sé es, se puede perder, algo que circula, se recibe y puede ser reemplazado por otra cosa.

Concluyo con el fin de haber aclarado un poco el concepto de falo, clarificando el paso de Freud a Lacan y haber diferenciado bien, dichos conceptos. Feliz día.

jueves, 21 de octubre de 2010

Informe de la relatoría de ensayos: La influencia social en la construcción de la identidad personal.

En dicho ensayo se mencionaba principalmente, como los grupos influyen a nivel afectivo, vincular y cognitivamente en el individuo y por ende en la identidad.

La identidad puede ser vista como aquella entidad autónoma, propia, individual, un núcleo y una posición ideosincrática de cada persona, segun la relatora, ésta nos diferencia y nos da un cáracter distintivo de cualquier otra persona, ¿pero cómo se adquiere la identidad? Para ello es indispensable aclarar un concepto anterior en el desarrollo evolutivo del ser humano: el temperamento, como aquello con lo que nace un niño, aquella dotación innata que mueve al individuo en un primer momento.

Pero aún así debemos aclarar que la identidad no es algo con lo que el individuo tienen genéticamente, de ser así, podríamos caer en un pensamiento esencialista como lo apunta la filosofía clásica; es a través de la interacción con los otros que se va configurando el sujeto, rescatando el lenguaje, como aquello que nos permite comunicarnos, estar con el otro y como tal, estar en una cultura, en un conjunto de consensos simbólicos que rigen nuestro sistema de cómo comportarnos en la sociedad.

Ahora bien, si ya definimos el lenguaje como el medio por el cual nos permite comunicarnos, ¿sería un reduccionismo tomar el lenguaje también, como eso que nos permite dar cuenta de quien soy yo? "no, ya que no podemos ver la identidad como un punto reduccionista, al contrario, es en la interacción que se construye ésta misma". Es imposible como futuros psicólogos que aún en el campo de la clínica escindamos lo social de lo individual, ya que el sujeto siempre va a estar determinado por un Otro y ese Otro va a ser un punto de referencia para definirmnos como somos.

domingo, 17 de octubre de 2010

El Edipo en Lacan II.

En el primer tiempo en el Edipo se consideran dos personajes y la relación entre ambos: El niño y la madre, junto a un tercer elemento, el falo, por ello, nos damos a la necesidad de ver a continuación, que sucede con cada uno de los personajes anteriormente mencionados:

- El niño: desea ser todo para la madre, desea ser su objeto; su deseo es el deseo del Otro y tomar el deseo  del Otro como si fuera propio. Ahora bien, segun lo anteriormente mencionado ¿que es el Otro (con mayúscula)? Para Lacan, el otro constituye el lugar del código, es aquél que aporta el lenguaje en el orden de lo simbólico.

El niño no depende solamente de las necesidades fisiológicas, también tiene una dependencia de amor y este aspecto es el que determina ser el objeto de deseo de la madre. Él cree que es por él que la madre es feliz y no sabe que la madre busca otra cosa más: la completud narcicista de ella. Así pues el niño se constituye como su falo, con tal de obtener el amor de la madre.

- La madre: siente su incompletud, le falta algo, el falo. Le falta por que se reconoce como castrada (remitíendonos a su historia edípica) y busca algo que la haría completa, el niño, Es él quien la hace tener un sentimiento de completud y allí es donde se habla de la madre fálica, como aquella que se siente sin falta.

 Ella regirá un concepto de ley, la ley omnímoda (absoluta o de totalidad), como la ley misma para el chico, así como el hijo es el falo, ella es la ley, ya que tiene a alguien para quien ella es todo.

Tambien podemos hablar como se constituye la perversión de acuerdo a lo planteado: la madre no sólo lee las necesidades del niño, también se las construye, así pues, el chico se identificará con el objeto de deseo ("como es de obediente", él va a ser un gran médico") el cual estará simbolizado por la madre.

Entonces, es preciso preguntar, a través de este recorrido: ¿acaso el primer tiempo del Edipo es universal? la respuesta es sí, por lo siguiente: todo individuo en su dependencia de amor va a tomar el deseo del Otro como propio, es decir, la meta del hijo será la misma que la madre, incluso, si el niño no se constituye como falo. Para traer este concepto a la vida cotidiana veamos un ejemplo: el niño que nace con problemas biológicos (de cualquier índole), la madre deseará un falo que posee otra mujer cuyo hijo sea normal y el niño será ese falo con tal de obtener su amor, lo cual nuca se realizará.

Para terminar podemos concluir que los aspectos centrales en el primer tiempo del Edipo son:
- Ellos (madre-hijo) se encuentran en una relación imaginaria, dual y especular, presos de una ilusión.
- Los ejes centrales que caracterizan esta fase son: el deseo, el narcicismo y el concepto de ley.
- Si bien no lo nombramos en este apartado, el estadío del espejo se encuentra en este tiempo.

El estadío del espejo como formador de la función del Yo. (Lacan)

El estadío del espejo fué introducida por J. Lacan en 1966. Este planteamiento no solo produce una interpretación precisa del narcicismo y pulsión de muerte, sino que otorga una justa ubicación a la "conciencia en sí".

Este es un momento psíquico dado entre entre los primeros 6-18 meses de vida, el cual el niño anticipa el dominio corporal mediante una identificación con la imagen del semejante y su propia percepción.

Prematuración: Ésta fase pone en juego un primer acto de inteligencia que señala un momento decisivo del desarrollo mental del niño y establece una relación libidinal con su imagen del cuerpo. A su vez, el niño presenta un júbilo al asumir su propia imagen reflejada, que a diferencia del chimpacé, comprende rápidamente que es una imagen ilusoria.

En esta etapa prematura hay una inmadurez nivel de coordinación motriz, sin embargo, si hay una madurez en el sistema visual.

Conocimiento paranóico: a los 18 meses, hay un dinamismo libidinal. Se habla de un conocimiento paranóico  por que necesita de otro para llegar a conocerme a mí mismo. Ese otro es la imagen en el espejo.

Identificación: La transformación producida en el sujeto cuando asume su imagen está a la vista en éste estadío, el cual está predeterminado por el uso del imago (la imagen de otras personas). Cabe precisar, que ésta imagen tendrá una carga libidinal, un cáracter erótico por el cual, el niño estará atraído.

Gestalt: El niño ve su imagen como un todo, una imagen ideal (un Yo ideal), como un soporte para poder establecer su relación con la cultura.

Cuerpo fragmentado: podemos apuntar que, en un primer momento el niño se siente fragmentado, no se diferencia de la madre y el mundo exterior. Éste planteamineto es comprobado por los sueños, como aquello que nos permitirá dar cuenta de este primer momento, ya que en los sueños se muestra claramente nuestro cuerpo en miembros desunidos y dispersados.

Narcicismo: el niño, dada su condición de libidinización con su propia imagen, se forma un narcicismo primario, ya que como dijimos antes, el niño ve esta imagen como una Gestalt.

Tensión agresiva: el niño ve como una amenaza la imagen completa en contraste a la desintegración de su Yo, es decir esa imagen incompleta le recuerda a él que está en falta.

Por último en el estadío del espejo se plantea que se funda para el sujeto una dialéctica "por la identificación con la imago del semejante", es decir, que ya hay un primer modo de vínculo social.